¿Cuáles son las primeras fechas de boda que se agotan?

Una de las primeras preguntas que recibimos como wedding planners es:

”¿Con cuánta antelación deberíamos reservar nuestra boda?”

La respuesta siempre es la misma.

Depende de la fecha (pero siempre, cuanto antes, mejor).

Porque no todas las fechas tienen el mismo valor dentro del calendario de las fincas para bodas ni todos los días de la semana funcionan igual.

Hay fechas que desaparecen prácticamente en cuanto los espacios abran agenda y otras que ofrecen mucha más flexibilidad, mejores condiciones e incluso un presupuesto más ajustado.

Si estáis empezando a organizar vuestra boda, entender cómo funciona realmente el calendario puede ayudaros a tomar una decisión mucho más acertada.

Las primeras fechas que se agotan

Existe un patrón que se repite prácticamente todos los años.

Las primeras fechas en desaparecer suelen ser los sábados de mayo, junio y septiembre.

¿Por qué?

Porque reúnen casi todas las condiciones que buscan las parejas:

* temperaturas agradables;

* creencia de una mayor estabilidad meteorológica;

* muchas horas de luz;

* paisajes en su mejor momento;

* una época perfecta para que familiares y amigos puedan desplazarse con facilidad;

* por tradición y costumbre.

Si vuestro sueño es casaros un sábado durante alguno de estos meses, mi recomendación es empezar la búsqueda con suficiente antelación, esto marca rangos (dependiendo de la demanda que tenga el espacio), de horquillas de año y medio o dos años.

Las mejores fechas para casarse vuelan mucho antes de lo que la mayoría de parejas imagina.

¿Por qué los sábados siguen siendo los más demandados?

El sábado continúa siendo el auténtico protagonista del calendario.

La mayoría de invitados no trabaja al día siguiente, los desplazamientos resultan más sencillos y la celebración puede prolongarse hasta la madrugada sin preocuparse por volver a la rutina al día siguiente.

Por ese motivo, cuando una finca para bodas abre agenda, los sábados suelen ser las primeras fechas en agotarse.

Y cuanto más demandado es el espacio, más rápido ocurre.

Los viernes ya no son la segunda opción

Durante muchos años, el viernes era la alternativa para aquellas parejas que no habían conseguido un sábado.

Hoy esa realidad ha cambiado.

Cada vez son más quienes eligen un viernes para casarse desde el principio.

¿La razón?

Permite reunir a familiares y amigos durante todo el fin de semana.

Permiten postbodas, que están muy al alza.

La boda deja de durar unas horas y comienza a convertirse en una experiencia compartida que se alarga hasta el domingo.

Además, en algunos espacios todavía pueden encontrarse mejores condiciones económicas o una mayor disponibilidad de proveedores.

Las bodas de domingo tienen mucho más sentido del que parece

Durante mucho tiempo se consideraron una opción secundaria.

Sin embargo, hoy muchas fincas para bodas han adaptado completamente su oferta.

Es habitual encontrar:

* mínimos de invitados más reducidos;

* mayor disponibilidad de fechas;

* condiciones económicas diferentes;

* más margen para personalizar el evento;

* una mayor disponibilidad de proveedores muy demandados.

Para muchas parejas que buscan una celebración más íntima o un mejor equilibrio entre presupuesto y calidad, casarse un domingo puede convertirse en una magnífica oportunidad.

Las Destination Wedding cambian completamente las reglas:

Cuando hablamos de una Destination Wedding, el calendario funciona de una forma completamente distinta.

Los invitados no acuden únicamente a una boda.

Viajan para vivir una experiencia. Durante días. A veces, semanas.

Por ese motivo, el día de la semana deja de tener tanta importancia.

Es muy habitual que este tipo de celebraciones tengan lugar un lunes, martes, miércoles o jueves.

Lejos de ser un inconveniente, estas fechas ofrecen numerosas ventajas:

* mayor disponibilidad de espacios para bodas exclusivos;

* mejor acceso a proveedores muy solicitados;

* una organización más flexible;

* una experiencia mucho más relajada para todos los invitados.

Cuando los asistentes ya han reservado vuelos, alojamiento y varios días de vacaciones, la diferencia entre casarse un martes o un sábado prácticamente desaparece.

Lo verdaderamente importante es todo lo que ocurre alrededor de la boda.

¿Existe una fecha perfecta para casarse?

No.

Existe la fecha que mejor encaja con vuestra forma de entender una boda.

Para algunas parejas será un sábado de junio.

Para otras, un viernes de septiembre.

Y para otras, las tan soñadas bodas de invierno y Navidad.

Y para muchas, un domingo o incluso un martes permitirá acceder al espacio para bodas soñado, contar con los proveedores deseados o construir una experiencia mucho más personal.

La mejor fecha para casarse no siempre es la primera que se llena.

Es aquella que os permite celebrar exactamente la boda que imagináis.

Nuestro consejo como wedding planners

No empecéis eligiendo una fecha.

Empezad imaginando cómo queréis sentiros ese día.

La experiencia siempre debe marcar el calendario.

Cuando la historia está clara, encontrar la fecha ideal para vuestra boda resulta mucho más sencillo.

Porque el calendario no debería condicionar vuestra boda. Tampoco los invitados.

Debería adaptarse a vuestra historia.

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